Viene el verano. Viene el calor. Menos ropa… más escotes. Aumenta mi complejo.
El pecho es símbolo de feminidad y fertilidad. Así como el pene lo es de masculinidad. Son símbolos antropológicos y transversales culturalmente. Un gran pecho, biológicamente hablando hace pensar al hombre en una mejor lactancia para los posibles descendientes. A esto se le añade la sensualidad que caracteriza al pecho. Es una parte sexual que atrae la mirada de cualquiera, hombres y mujeres. Unos con deseo… y otras tal vez con admiración o envidia.
Hoy día es más manifiesta que nunca la sociedad de la imagen. Nos bombardean a través de la publicidad, internet, tv, cine… hay una sobreexposición de la imagen directa y lejana. También la hay de los modelos de belleza. No solo las modelos escuálidas sino de los nuevos modelos de belleza en los que la mujer es ahora más exuberante… si, hablo de Scarlett Johansosn, Angelina Jolie o Monica Belluci. No solo se impone una imagen delgada en la mujer para triunfar sino también “pechugona”, con formas y curvilínea.
A parte de lo que se impone socialmente a través de la imagen en el flirteo entre sexos el pecho siempre es una parte del cuerpo fetiche en la mujer. Los hombres siempre acaban mirando al pecho… o al culo. Es algo obvio, que se ve de entrada. También depende de si se tiene o no la elegancia de sugerir más que mostrar. Yo lo tengo asumido. Cuando voy con amigas más pechugonas obvio que son ellas el centro de atención en una primera repasada masculina.
El pecho ha sido un elemento físico reivindicativo o represor de la mujer. Represor en la edad media en la que la vestimenta era austera y se veneraba un cuerpo femenino etéreo, sin formas y asexual. Los locos años veinte de principios de siglo el no mostrar el pecho deviene un símbolo reivindicativo de la mujer que decide no ser un objeto sexual para el hombre. Se adentra en la vida pública con una imagen no austera pero si moderna en la que no muestra su cuerpo como arma para el poder. En los años cincuenta reaparece el modelo de mujer del star system, no solo americano sino europeo. Mujeres con formas a lo Marylin Monroe, Sofia Loren o Kim Novak. En los setenta vuelve a triunfar la mujer esbelta, segura de sí misma que no explota su físico para triunfar… en todo esto se connota una “producción” del cuerpo de la mujer como objeto de deseo para el hombre. La mujer como objeto de deseo, la mujer como la “otra”, que está para satisfacer el deseo del hombre, como podría decir Simone de Beauvoir.
La historia de la belleza y cuerpo de la mujer puede confundir a cualquiera a la hora de aceptar su cuerpo. Si un cuerpo se adecua a los cánones y modas del momento deviene bello y quien lo posee podrá sentirse adaptada a la imagen social. No así quien está lejos del canon que puede sentirse menos atractiva por alejarse del ideal estético.
Estas inquietudes vienen de telón de fondo por un complejo de pecho atenuado en mi, y atenuado en muchísimas mujeres. El problema radica en saber los límites de lo social e individual. ¿Tendría un complejo de pecho pequeño en una isla desierta? Obvio que no, porque no tendría con quien compararme y por ende carecería de una escala para valorar el tamaño de mi pecho y saber si se ajusta o no a los patrones de belleza. Los complejos físicos son sociales cuando la imagen propia no se ajusta al canon de belleza establecido. Pero también son personales cuando quién lo tiene percibe un malestar y desacuerdo con una parte de su cuerpo. Pero esto es como el huevo o la gallina. Se tiene malestar con el propio cuerpo por qué hay una parte que se desajusta con el propio ideal de belleza, es decir, con lo que nos gustaría llegar a ser. Quien tiene orejas de soplillo querría unas orejas normales (o no). Quien tiene una nariz muy prominente querría (o no) una nariz respingona. Estas personas en una isla desierta no serían conscientes de tal defecto. Pero somos seres sociales y por ende medimos nuestras habilidades y aptitudes conforme las de otros.
Se puede tener una parte del cuerpo que desentona con el canon de belleza sin tener complejo. Pero si uno es más vulnerable a la belleza y la presión social el complejo físico se puede sentir. Ante esta situación queda o adaptarse tal como se es o cambiar aquello que no nos gusta.
Yo estoy en ello… tengo poco pecho. No era consciente de tener pecho pequeño hasta que me di cuenta que no “crecería” y que con la edad, a partir de los 20, deviene un fuerte elemento de atracción hacia los hombres. Este complejo a veces me ha llegado a obsesionar, con tal efecto que este debe de ser el motivo por el cual escribo…. para desahogarme. Hay a veces que pienso, vuá, no hay para tanto. Otras pienso “vaya trauma”. La actitud ante todo determina cómo tomarse una situación. Supongo que la cuestión es aceptar que tengo este complejo. Y lo tengo no porque estén de moda las pechugonas sino porque miro a chicas con más pecho (no, no soy lesbiana, de momento) pensando que es una parte del cuerpo que queda estéticamente más sensual y femenina. Y el estar en la edad de ligar esto se acentúa….más cuando vas con amigas pechugonas… Estoy en ello…en pensar si la cirugía podría ser una solución. El solventar un complejo físico es posible cuando sabes que hay herramientas para paliarlo. Me consuela que hay buenas clínicas (muy caras) que proporcionan buenos resultados. La cirugía, además se ha masificado. Ya no es solo consumo de las clases adineradas, ahora ha devenido una “Moda” al alcance de cualquiera.
Y pensar que yo antes era “anticirugía”….la vida da vueltas, no puedes estar con valores y creencias rígidas. Podría pensar. Me acepto tal cual soy, con mis defectos y potenciando mis virtudes físicas (ahora solo me centro en la imagen…no en el contenido personal). Pero en el fondo pensaría… me gustaría lucir un buen escote sin tener que llevar relleno. Y no es ser exuberante, es simplemente tener un “Pecho” adecuado con la figura. Y es que demasiado pecho roza a una fotografía de Diane Arbus.
No voy a hacer ninguna conclusión personal, pero si tal vez mi opinión roza a una visión acuerdo con la sociedad de hoy en día. Valores postmodernistas… tal vez. Pero para que amargarse y no querer consumir algo solo porque está de moda si realmente lo quieres? Sí, es costoso económicamente, tiene riesgos comoc cualquier operación y se tiene que dedicar mantenimiento (post-operatorios)… pero lo que importa es que se tome tal decisión con consecuencia. Sabiendo todo esto, pues.
A sí que mi decisión se queda en el limbo…. Del tiempo y a la espera de dinero para poder invertir tanta pasta…..uau. Todavía no se si a largo plazo tomaré esta decisión. De momento probando con alfalfa y natación!!!
Sin sentimiento de culpa y con consecuencia firma *lady chatterlay*

hola
yo creo que depende, a veces es un complejo porque o tienes mucho o tienes poco ye sas cosas. pero no creo que sea un canon de belleza. hay muchas mujeres guapas guapas y femeninas que no tienen demasiado, y a la inversa. todo varia.
lo importante es que estes augusto con lo que tienes. yo no me he preocupado mucho por esto, pero ultimamete creo que tengo demasiado. no se!
besosssss y suerte en la vida!
Gracias por tu comentario.
Por lo que dices adivino que eres mujer... y con pecho. Intentaré hacer una analogía del contenido de la conversación: una delgada nunca podrá comprender el complejo de una gorda, y digo esto sin menospreciar a ninguna de ambas. Tu no podrás entender el complejo de tener poco pecho si tienes demasiado.
Y sí, estoy deacuerdo contigo, la questión es sentirse bien con el propio cuerpo. Pero yo no lo estoy con el mío. Ante esta situación puede conformarme y seguir comparándome con las demás mujeres o buscar soluciones.... Cada vez oigo más a mi alrededor la misma sentencia "conformarse con lo que se tiene", ok, si, es obvio y vital conformarse con lo que se tiene, pero hasta el punto de reprimir un deseo de lo que no se tiene ? pues no... una cosa es querer cambiar una parte del cuerpo y la otra un "cambio radical"; yo me acepto y opto por lo primero. Si llegaré a las herramientas de la cirujía estética... eso es una decisión que no está muy clara, pero no lo descarto para nada.
Hoy me he mirado desnuda en el espejo.
Soy esbelta
Tengo formas en mi cuerpo
Alta
Rubia y atractiva
y me he preguntado... ¿por qué quiero operarme? me he dado
cuenta que era para suplir un vacío interior. No soy menos mujer
por tener menos pecho. La belleza es un todo.
Como un punto negro en un folio blanco solo me centré en el
punto.
que alivio...
Hola, mira, yo también tengo poco pecho y te puedo decir que he estado acomplejada muchas veces, pero me amargaba yo sola. Jamas he tenigo un amigo o un novio que me dijese "que pechos mas pequeños". Sólo sé que no tenía autoestima, no me quería a mi misma y por supuesto eso se transmite al exterior haciendo que sea mas dificil hacer amigos, tener novio... Se que tienes tu opinion sobre la operacion estetica y que he visto que esto lo escribiste en 2008 y yo te estoy escribiendo en 2010 así que probablemente ya te hayas operado... Pero aun asi, a todas y cada una de las personas que tienen complejos es simplemente porque intentan ser felices para los demas en vez de para uno mismo, y si te has operado te puedo decir que no te querías y que ojalá con el tiempo, comprendas que estando con la gente que te quiere y te valora seas un poco más feliz dejando de lado esos pequeños detalles que, al fin y al cabo, pasan al olvido. Un abrazo con mucho cariño.
Hola Serena, han pasado 3 años desde que escribí este post, y también ha llovido mucho. Efectivamente, he madurado, recapacitado, y puesto las cosas en su justa medida. No me obsesiona este tema, y no es ya una prioridad, por no decir que ni un objetivo. Supongo que me valoro más, que cuando escribí este post. Siempre queda el consuelo del progreso personal, y las vivencias que nos amoldan y cambian. Abrazo,